martes, 2 de febrero de 2010

El mayor invento de la humanidad

El mayor invento de la humanidad

La creación es sin duda una de las maravillosa habilidades con las que contamos los seres humanos, aunque, para algunos psicólogos, es la única habilidad con la que contamos, pues es sinónimo de la inteligencia. Sea lo que sea, desde tiempos de antaños, hoy en día nos hemos podido maravillar con cada uno de aquellos inventos que se han creado.

Haciendo una brece reseña, comenzando con la rueda que facilitó y, a la vez marcó, el inicio de los medios de transportes más significativos. Posteriormente la escritura que, siendo el más grande, esta vez lo hemos dejado a un lado, pues su trascendencia no tiene iguales, simplemente, como dice Heidegger, donde hay lenguaje hay mundos.

Luego de ese parentesis, continuamos con las distintas áreas de la ciencia que se comenzaron a desarrollar a inicios del milenio anterior, con estas el avance tegnologíco comenzó a crecer exponencialmente. Con la llegada de la revolución industrial un sinfín de inventos mejoraron la producción, el transporte y la comunicación, marcando el inicio de una era que los adelantos científicos y tegnologico crecieron vertiginosamente culminando con asombrosos logros como la llegada del hombre a la luna, la comunicación instantádnea, prolongar y salvar la vida, la disminución de las distancias, etc., etc., un sinfín de adelantos que han logrado hacer de nuestras vidas más cómodas. Pese a esto, hay un invento, que al comienzo su creador no pudo darle la importancia y utilidad que tendría los años venideros, que se convirtieron en la base del mundo actual.

Sus primeras apariciones datan del tercer siglo desde la india, en donde se buscaban distintos sistemas númericos. Durante siglos posteriores, cuando los sistemas númericos y las matemáticas eran materia importante, Gottfried Leibniz hizo grandes avances sobre este sistema, pero no fue hasta George Boole quien culminó con la cración de este sistema, aunque su utilidad no se aplicaría hasta el año 1937 donde se comenzó a forjar los primeros artilugios que años más tardes terminarían en los circuitos eléctricos y los sistemas informáticos complejos. Sistemas de comunicación satelital, todo aparato electrónico, la informática, la comunicación inálambrica, en fin, todo por donde la electricidad y la infromación tienen lugar. Aunque, últimamente su gran versatilidad y utilidad se ha expandido más allá de lo anteriormente descrito, llegando a, por ejemplo, un curioso sistema de representación y detección de los gestos faciales, inspirados en una antigua tradición China ( para verla haz click aquí ). 0, 1, 10, 11, 100, 101, 110, 111, 1000, ..., equivalente a los números 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8... etc. Sólo dos números que han demostrado que pueden representar cada elemento que compone este 'binario' universo.

Este sistema númerico transformado luego como código, es, también, el claro ejemplo de la capacidad reduccionista-analista-abstracta con la que contamos, en que con dos elementos podemos representar y, a la vez, construir todo lo existente en nuestro mundo, como anteriormente lo señalabamos. Entonces, ¿será éste el invento que, al igual que la escritura, marcará un antes y un después en la vida de los seres humanos? ¿Será, entonces, el inicio de la gran era de las comuniación? ¿Podrá haber otro sistema que pueda, algún día, reemplazarlo?

Y cmo dato entretenido, la transformación de un número decimal a binario se lleva a cabo de la siguiente forma (ejemplo tomado desde wikipedia):



Ejemplo
Transformar el número decimal 131 en binario. El método es muy simple:
131 dividido entre 2 da 65 y el resto es igual a 1
65 dividido entre 2 da 32 y el resto es igual a 1
32 dividido entre 2 da 16 y el resto es igual a 0
16 dividido entre 2 da 8 y el resto es igual a 0
8 dividido entre 2 da 4 y el resto es igual a 0
4 dividido entre 2 da 2 y el resto es igual a 0
2 dividido entre 2 da 1 y el resto es igual a 0
1 dividido entre 2 da 0 y el resto es igual a 1
-> Ordenamos los restos, del último al primero: 10000011

Para ver las demás operaciones, puedes visitar este enlace, operaciones.




*Texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados

Llaves a la imaginación

Llaves a la imaginación
Esta entrada estaba en el dilema si habría de llamarse “Llaves a la imaginación” o “Luces del espíritu”, ambos nombres satisfacen lo que las siguientes piezas buscan transmitir; un viaje intra-personal. Espero que lo disfrutes...


Vangelis - Chariots of Fire




Más de alguna vez debes haber de escuchado esta canción, preguntándote de quién será. Pues es del compositor griego Evangelos Odysseas Papathanassiou, mas conocido como Vangelis. Banda sinfonica de la película Chariots of Fire, ambas ganadoras del premio oscar en 1981.
Una melodía que siempre os relaja e inspira a más...

Mike Oldfield – The Millennium bell




Pieza del compositor y multi-intérprete inglés Mike Oldfield, considerados por algunos experto como uno de los pocos genios del mundo moderno. Una pieza en la que se hace una fugaz revisión músical del pasado milenio, desde las primeras interpretaciones músicales como el canto y pocos instrumentos, que van creciendo a medida que transcurre el tiempo para terminar con un todo músical referente de los últimos años del pasado siglo.

Kitaro – Dance of Saravasti




Del conocido compositor japonés, Kitaro, la pieza nos lleva a un viaje intrapersonal que iniciará, quizás, una grata sensación de relajo.

Jean Michel Jarre – Oxygene IV



Del, para algunos, rey de la música electrónica Jean Michel Jarre, nos transporta a un universo de constrastes, en donde un suave fondo es roto por una precisas notas que se conviertes en los simbolos de la misma.

Enya – The Memory of the Trees




De la cantautora irlandés Enya, simplemente... maravilloso.

Yanni – Keys to Imagination




Del compositor y pianista griego Yanni, es una pieza que lleva marcado un viaje a la imaginación, comenzo con la partida del viaje que nos llevará a distintas partes del universo de la abstracción.



*Texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados. Vídeos referenciados desde Youtube.com

miércoles, 27 de enero de 2010

Un claro ejemplo de la predisposición perceptiva

Un claro ejemplo de la predisposición perceptiva...

Se le conoce como percepción a la capacidad, quizás, propia de los seres humanos, con la que es capaz de recibir, interpretar y comprender la información elaborada por los sentidos. Es, también, una de las áreas más estudiadas de la psicología que, junto a la neurociencia y la fisiología, buscan comprender el cómo el organismo capta y elabora los estímulos desde el medio y el cómo se interpreta a estos.

Existe un gran número de teorías que explican, desde distintos puntos de vista como el de la Gestalt, el singular fenómeno perceptivo. Éste, según las diversas teorías, presenta distintas leyes como las que la misma Gestald nos presenta; la buena forma, la próximidad, la semejanza, del cierre, la continuidad, de figura-fondo. La mayoría centrada en la percepción visual.

Antes de lo anterior, existía la que actualmente se conoce como teoría clásica de la percepción propuesta por el fisiólogo alemán Hermann Ludwig Ferdinand que sostiene dos leyes fundamentales; la constancia perceptiva y la predisposición perceptiva. La primera nos señala que aunque el fondo cambie, el objeto será constante. La segunda, por el contrario, nos señala que la expectativa que se tiene frente a un estímulo influye en su real (objetiva) percepción.

La segunda ley descrita anteriormente nos permite explicar diversos fenómenos que ocurren a diario como la ilusión amorosa, prejuicios, mecanismos de defensa como la evasión, las altas espectativas frente a un proyecto, la espectativas de victoria en un juego de azar y otras tantas que se pueden estandarizar bajo la relación que se hace de que con cero espectativas es igual cero frustración.


Ciertamente, nuestra experiencia va forjando prejuicios que se tendrán frente a hechos (u objetos) venideros de similar magnitud, que distorciona tanto su percepción como la experiencia que se tenga con éste. Quizás la respuesta se resume en las sencillas palabras que Albert Ellis forjó para crear su terapia racional-emotiva; "No son los hechos, sino lo que pensamos sobre los hechos, lo que nos perturba". La respuesta a este problema es simple; eliminar los prejuicios o, como dice Nietzsche, ir más allá del bien y del mal.


Lo anteriomente descrito podemos clarificarlo con el siguiente ejemplo. Ya hace casi dos semanas que fue electo Sebastián Piñera como el próximo presidente chileno, la polarización de prejuicios ha sido algo más significativa que las anteriores elecciones realizadas en nuestro país. ¿La razón? La victoria de la oposición que para según una de las tantas predisposiciones perceptivas que han tenido los siguientes opositores es que esta victoria puede significar una situación similar a la ocurrida hace ya 40 años en Chile o que Chile será vendido o que los empresarios van a robar o que sólo la clase alta se beneficiará. Al contario, sus partidistas ven en él el cambio que tanto se requeriría para mejorar Chile, lo ven hasta como el salvador de un país que para ellos está mal.


¿Cuál es el verdadero problema que se genera entonces? Que con la exhaustiva cantidad de prejuicios que se tienen lleva a la presiones a conflictos teóricos a priori del mandato, conclifctos que llevan a las personas a desgastarse innecesariamente frente a hechos que no se podrán cambiar y que si hasta ahora ni siquiera se ha llevado el cambio de mandato, ¿cómo, entonces, podemos evaluar algo a priori?


La relfexión final que se les deja es: "es cierto que todos debemos tener opinones, pero también es cierto que no podemos confundirlas con los prejuicios..."


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martes, 19 de enero de 2010

Primer cumpleaño

Así es, The Toughts From Distant Earth acaba de cumplir su primer año en la web.


Su staff se encuentra agradecido por la buena recepción que ha tenido tanto a nivel nacional como internacional (67% y 33% respectivamente).


Esperamos que este espacio le siga siendo de su total agrado, que lo sigan visitando y, lo esencial, es que les sirva para que, desde una mirada quizás distinta, les sirva para reflexionar y buscar forjar una opinión diferente y personal, eso es lo importante.


Un gran saludo a todos(as) quienes ya han visitado este espacio desde Chile, Mexico, España, Argentina, Peru, Colombia, Estados Unidos, Venezuela, Panama, Brasil, Republica Dominicana, Ecuador, Bolivia, Honduras, Puerto Rico, India, Uruguay, Costa Rica, Portugal, Alemania, Turquía, Italia, Libia, Algeria, Reino Unido y El Salvador y a quienes están próximo a visitar.


Por su atención, muchas gracias.



Post-Scriptum

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La peculiar segunda vuelta electoral chilena 2010

La peculiar segunda vuelta electoral chilena 2010


Veinte años habían ya transcurridos desde el retorno de la democracia al país, la cual había sido liderada por gobiernos de políticas de tendencia central (ni blanco ni negro), que posteriormente formaron una coalición denominada concertación. Por otro lado, a medida que transcurrieron aquellos años, la denominada oposición (de políticas derechistas), fueron creciendo lentamente hasta formar un grupo que marcó un porcentaje importante ya en la última elección presidencial ocurrida en el 2005, en cual la actual presidente Michelle Bachelet ganaría por un porcentaje levemente significativo.

Ya transcurrido gran parte de su mandato, se aproximaron las siguientes elecciones en que hubo una idea central que se repitieron en cada una de las campañas fue “el cambio”. ¿Cambiar qué? El país, el sistema económico, social y político, renovar la ‘vejentud’ de la política, dejar 20 años de monotonía, en fin, un sinnúmero de ideas que en el fondo tocaban los más íntimos lugares de la utopía, que sólo sirven para prometer y ganar adeptos. Típico hecho que ocurre en la mayoría de las campañas de la mayoría de las democracias.
A primera instancia fue una de las cosas que más nos llamó la atención pues todos apuntaron al cambio, todos hablaban del cambio, todos querían un cambio, pero nadie sabía cuál era el cambio. Pues bien, luego de la primera vuelta, quedaron los dos candidatos que representan a la típica división partidista que ocurre en todas las democracias; la dicotomización política, nada de otro mundo. Eduardo Frei y Sebastián Piñera.

Es con este panorama cuando ocurre otra gran llamada de atención, pues, aunque parezca ilógico, ambas campañas le hicieron propaganda a un solo candidato; al, de la hasta entonces, coalición. Fue curioso ver carteles de “no virar a la derecha” o escuchar al candidato de la concentración debatir pensando que su opositor era el siempre polémico Augusto Pinochet. La mayor parte de su campaña la centró en las ideas contra-derechistas, contra la dictadura o gobierno militar (como quieran llamarlo) y contra todo lo malo de aquella ideología que muchas veces sólo se sostente en el pasado ya lejano, en que el dolor de muchos aún se siente. Con estas ideas, lo único que se logró, a nuestro parecer, fue colocar en la mente colectiva a una única ideología, que aunque vista desde un pro o un contra, fue la materia de debate y la idea que imperó en la mayoría de los votantes. Esto, nos recordó mucho a aquella popular ‘magia’ denominada como ‘el secreto’ (posteriormente habrá tema para él), pues justamente en su documental en la parte de la política salió mencionada esta forma de hacer campaña, que para bien o para mal, beneficia al que está en cuestión. Curioso.

Al proceder las votaciones, el recuento de votos y el cómputo, ganó el candidato del “cambio”, lo que ocasionó un efecto prácticamente de escándalo colectivo; la gente a favor celebró efusivamente la llegada de su candidato mientras que sus detractores de inmediato armaron ofensivas en contra, en que muchas incitan al “no dejarlo gobernar”. Más curioso aún que tanto partidarios como opositores marcaron este acontecimiento como un verdadero cambio, pues “el cambio” ocurrió de la forma más inhóspita; una utópica esperanza de que el país cambiará (siguiendo con la palabra ‘mágica’) mientras que hubo una vertiginosa y creciente alusión a que se cometió un gran error y aquel miedo de que ocurra lo pasado se vuelva a repetir.

Sentimos que para hacer política debemos de ser objetivo y no dejarnos dominar por nuestros ideales, que como en la adolescencia ocurre, éstos se dejan dominar por las pasiones. Es cierto, debemos tener las ideas, pero la objetividad no se puede perder y al decir esto nos referimos a que si no ganamos el dulce no debemos tratar de quitárselo al ganador ni el ganador fanfarronear de su logro, pues ello no constituye en lo absoluto al mejoramiento de un país. Además en cuatro años no es un período tan grande en que pueda ocurrir el apocalipsis cristiano. También, si no ocurre aquel “cambio” que todos quieren, será una gran decepción tanto para adeptos como opositores, así que será una difícil labor la que tendrá el nuevo presidente; cumplir “el cambio” y marcar la diferencia frente a los veinte años de la concertación. No todo está perdido ni todo está ganado, recuérdenlo.


Finalmente para cerrar y dejar como reflexión, citar a las palabras del célebre economista ganador del premio Nobel de esta rama y famoso por su película tributo llamada “A beautiful mind” (o “una mente brillante” en español). Con sus cortas palabras corrigió varios siglos de económica pues “lo que debemos hacer es hacer lo mejor para nosotros mismos Y PARA EL GRUPO”. A veces debemos dejar de lado y trabajar en post del objetivo de todos; mejorar el país sin importar quien esté arriba de la pelota.





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martes, 12 de enero de 2010

La idea suicida…

La idea suicida…

Proveniente del latín sui caedere, 'matar a uno mismo', el suicidio es justamente el acto que comete el individuo para quitarse la vida. Como todo lo todo en nuestro, esta posee un valor el que puede ser ‘bueno’ o ‘malo’ de acuerdo a la cultura o religión que se mire. Para las tradiciones cristianas es considerado un pecado que será fuertemente castigado por dios, mientras que en algunas culturas japonesas es una forma para que el individuo mantenga su honor frente a alguna situación humillante.

Lo anterior no son más que meras interpretaciones que podemos darles a la biología de nuestro cuerpo. Al igual que el deseo sexual o el deseo por beber, son impulsos naturales con los que nuestro cuerpo busca comunicarse con nosotros, o con nuestro consiente, para que así busque los medios para encontrar la homeostasis necesaria que termine con aquel desequilibrio que produjo tal deseo, pues un deseo es la señal de un desequilibrio.

Luego de esto, las preguntas interesantes serían: ¿por qué deseamos suicidarnos? ¿Cuál es la el desequilibrio que buscamos terminar? ¿Cuál es a homeostasis que necesitamos?

Según el DSM-IV y diversos estudios hechos en la población norteamericana, la homeostasis que se busca conseguir es la que nos permita enfrentar la nueva situación a la que la persona se enfrenta, en que psicológicamente la persona busca matar aquella parte de sí misma que la atormenta y le impide entrar a aquel nuevo mundo, vivir aquella transición que tanto hace sufrir al individuo por tener que sacrificar parte de lo que ha sido. Por ejemplo, por nombrar algunos, suele ocurrir en deportistas profesionales que han sido amputados y ya no podrá practicar más su carrera profesional o en aquellas madres que han perdido a su hijo. Por otro lado, algunos psiquiatras señalan que en algunas personas cuando no sacian aquel deseo, desarrollan en su química cerebral un desequilibrio que hace, de alguna forma, permanente la idea la cual deberá ser suprimida y estabilizada con diversos fármacos, de los que destaca exitosamente el litio.

El construir un nuevo yo es una tarea que es tan difícil para las personas ya formadas que muchas veces terminan concretando físicamente aquel deseo.

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martes, 5 de enero de 2010

Soledad...

Soledad...

En algún momento de nuestras vidas, ¿Quién no se ha sentido solo? ¿Quién no ha querido estar solo? ¿Quién vive solo? ¿Quién quiere vivir solo? Son tantas preguntas cuyas respuestas son, simplemente, un “yo…” en la mayoría de las personas del mundo. Se ha calculado que los seres humanos viven casi alrededor del 60% de sus vidas con una soledad física y en alrededor de un 40% en soledad psicológica.

La primera, nos es evidente que la soledad física es natural en todas las especies vivas, pues sus necesidades fisiológicas la llevan al aislamiento de otras personas, como el simple hecho de ir a orinar o a dormir. Lo interesante es plantear cuánto, realmente, se considera aislamiento físico, ¿el no ver demás personas? ¿El alejarse de las demás? Es algo interesante para reflexionar ya que como organismo somos uno solo, incapaz de ‘fusionarse’ físicamente con otro.

Por otro lado, la segunda sería algo más difícil de ver, ya que estar físicamente acompañado no implica estarlo psicológicamente o estar físicamente aislado implica no estarlo psicológicamente. Esta suerte de paradoja se podría explicar de acuerdo a la necesidad de pertenencia que Abraham Maslow nos plantea como el tercer estadío de su famosa pirámide de motivación humana. El individuo busca sentirse ser parte de algo a través de la amistad, el amor y la familia, lograr trascender a la individualidad como nos dice Erich Fromm. Podemos estar rodeado de personas, tener una gran familia pero aún así podemos sentirnos solos. La soledad psicológica tiene similares causas como consecuencias, de las que destacan la depresión, la desvalía, las conductas antisociales y la búsqueda por la autorrealización como los monjes budistas, zen e hindúes suelen hacerlo.

Y ¿qué ocurre con las modernas comunicaciones? Internet, telefonía móvil ¿Nos mantienen alejados de la soledad o, por el contrario, nos aíslan más y más?





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