martes, 8 de septiembre de 2009

La mujer y la familia, repetición.

La mujer y la familia, repetición.



Por Simón Michell.-


Familia, “¿quién puede vivir sin ella?”, “¿quién no quiere a su familia?, “¡qué haría sin mi familia!”, “mi familia es todo para mí”, son palabras, expresiones y preguntas que podemos escuchar a diario en distintas situaciones y personas de nuestro cotidiano entorno. Para muchos estudiosos, como el antropólogo Tironi (2005), “La familia es una institución fundamental para la vida de las personas y para la sociedad”, en esto último, la familia es el pináculo de su organización, ya que es aquí donde nacen y se forman personas que en alrededor de veinte años pasaran a formar parte activa de la sociedad trabajando para ésta y para los seres que vendrán, como sus hijos cuando éste forme una familia. Este círculo de vida podría ser representado por lo que Nietzsche (1882) nos propone como la idea del eterno retorno, ya que la función de la familia y, por ende, las personas en la sociedad, se ha repetido, se está repitiendo y, quizás, se seguirá repitiendo, haciendo que ambas aporten con las distintas funciones que Tironi (2005) señala en su ensayo: reproducción, socialización, protección y continuidad. Nacer en una familia, luego formar una, repitiendo muchas cosas que el individuo aprendió en su familia natal.



Podríamos llevar el concepto del eterno retorno a las distintas formas de familias que ha tenido la historia u otras formas que se mantienen hoy día y vemos que se concuerda muy bien con el camino que siguen las personas durante sus vidas, un círculo que se comienza a dibujar desde la familia natal del individuo y termina en la familia que formará. En las sociedades más antiguas, como la del antiguo Egipto o en la antigua Roma, donde los estamentos de la sociedad estaban muy marcados, por lo que si un individuo nacía en una familia campesina, las posibilidades de que pudiera trascender ese estamento eran tan bajas que lo llevaba a seguir viviendo bajo esa misma línea, cumpliendo las funciones familiares que todos sus antepasados habían seguido. Más tarde, en el Medioevo europeo las familias continuaban bajo la misma regla que en las épocas anteriores, pero ahora un factor se agrega a esa continuidad constante; la religión. Este sistema de “predeterminación” se ha mantenido hasta nuestros días, aunque en el último siglo la posibilidad de poder romper esta condición sentenciada del individuo al momento de nacer, se ha hecho más posible gracias a distintos factores que comenzaron con la revolución francesa y ha culminado (quizás) con la declaración universal de los derechos humanos (1948). Muchos conocemos de casos en que personas han cambiado la situación económica de la familia nuclear que nacieron a la que formaron, siendo mayoritariamente cambios de clases, en las que el individuo asciende en la escala social de clases. Cambios de las funciones, como por ejemplo padres obreros hijos profesionales, cambios en las religiones, como por ejemplo padres católicos hijos ateos, cambios en la localidad, como por ejemplo el fenómeno de la neolocalidad. Pese a los cambios que hemos planteados, también existe una gran parte de familias que continúan su línea económica, política, religiosa o de localidad. Entonces, ¿estaremos viviendo un cambio en las familias? ¿Una revolución familiar? ¿Un quiebre a lo que hemos señalado como el eterno retorno de la familia?



Sin duda, esta idea nos podría llevar a entender el fenómeno circular de la vida de las personas en cuanto al tema familiar. Pero, respecto a lo anterior, hay un factor muy importante en la estructura familiar que ayudaría a respaldar fuertemente la relación planteada en el comienzo. Este factor estructural es en el que gira la familia y quizás el más importante para las nuevas vidas que se gestan ahí; la mujer.



La mujer desde tiempos de antaño que ha sido la base de la familia, pues es la que tiene y cría a los hijos, aunque esto, muchas veces, la ha dejado en un segundo plano, llevándola incluso a convertirse en un objeto de intercambio, idea que perdura hasta hoy en día en algunas culturas, como la islámica o la india. Muchas ideas se han tenido respecto al trato de la mujer, cuya ha llegado a ser un problema, sea por su condición dentro de la familia o de la sociedad. Quizás, la filiación patrilineal dominante en la mayoría de las culturas ha llevado a que exista esta disyuntiva en el trato de la mujer, tratando de encontrarle un encaje dentro del contexto ya señalado. ¿Qué podría ocurrir, entonces, para solventar esta situación?



Una interpretación interesante, que serviría para solucionar tal situación planteada, sería mirar hacia las primeras formas de organización que tuvieron los seres humanos, aquellos en donde la agricultura comenzaba a tomar parte importante en la vida y preparaba para el sedentarismo. Aquí la mujer asumía un rol mucho más protagónico, pues ahora la filiación era matrilineal, lo que significaba que los hijos pertenecerían al clan de la madre, pues algunas veces la madre ni siquiera sabía quién era el padre, lo que obviamente era difícil de comprobar para esta época. Los hombres se iban de casería o a la guerra, lo que implicaba que la mujer debía tomar el control de la organización tanto familiar como social. Las primeras formas de religión se debía, justamente, a las mujeres, cuyas tuvieron que ‘crear’ las explicaciones para así poder criar a sus hijos. De lo anterior, la mujer podía ubicar en los dos extremos de los valores; en el mal, siendo una bruja, o en el bien, siendo una curandera.



Luego de ese tiempo, la mujer comenzó a pasar a un segundo plano, como en la sociedad Romana, debido a que la forma de filiación se había cambiado al tipo patrilineal. Posteriormente, en el Medioevo europeo, la mujer pasó a un plano más lejano, pues, además de no contar ni con voz ni voto, eran perseguidas. La reintegración llegaría a mediado del siglo XX, gracias a los derechos humanos o los trabajos de Simone de Beauvoir, donde la igualdad de derechos comenzaría a volverse más notoria, el derecho a voto, la posibilidad de estudiar y, lo más importante, la entrada al campo laboral.



Esta nueva situación no sólo ha ayudado a la mujer, sino que además, ha ayudado a la organización familiar, ya que existe una relación directamente proporcional entre las variables mujer y familia. La mujer ya no busca estabilidad económica a través del matrimonio, pues ahora puede sostenerse sola, lo que ha significado el incremento sustancial de las familias monoparentales.



Con lo anterior, quizás nos encontramos en una etapa de transición, en la que los roles comienzan (o ya están) igualados. Esto, conjunto con lo que se ha planteado en un comienzo, nos deja la siguiente interrogante, ¿será posible que regresemos a las primeras formas de organización, en los que las mujeres tenían un rol fundamental en la sociedad? ¿Se cumplirá este eterno retorno? Podríamos afirmar la idea del eterno retorno con otro ejemplo concreto; la situación familiar de Chile.



Chile un país con una gran variedad de etnias indígenas que fueron conquistada por los españoles, quienes se establecieron y formaron la sociedad del país. En aquel período de la conquista, los españoles tuvieron relaciones esporádicas, muchas de ellas forzadas, con las mujeres indígenas, lo que provocó el mestizaje y una nueva forma familiar: las familias monoparentales, o como Montecinos (1996) lo señala en el título de su ensayo Madres y Huachos.



Había familias constituidas de la forma clásica y también estas monoparentales, en que las mujeres debían de hacer cargo de sus hijos, los que quedaron en una situación de inestabilidad tanto afectiva como económica. Las mujeres estaban obligadas a buscar medios para mantener a su familia. Estos medios podían ser trabajos domésticos, como ama de llaves, u optar por formar una nueva familia, esto último provocando el nacimiento de las familias compuestas. Estas últimas provocan un gran impacto en la vida de las personas, como Pereira (2001) nos señala en su ensayo, los individuos deben pasar por un proceso de transición que comienza con una gran pérdida biológica que es sustentada con una “ganancia política”, que implica el establecimiento de las nuevas normas de convivencia, a conocerse cada uno y a, de alguna forma, aceptarse.



Así se aprecia, que a lo largo de la historia chilena, esta situación se ha ido repitiendo; en la época colonial continuaban siendo los españoles y las indígenas, aunque también se agregaban los mestizos; para la época de la republica, los patrones de fundo y las criadas continuaban repitiendo este modelo; Ya en época moderna, las travesuras de adolescentes o jóvenes, dejan algunos hijos al cargo de la madre al igual que el hecho de que las parejas, fácilmente, se divorcian en nuestros días.



Por último, respecto a lo del eterno retorno y a lo que Pereira (2001) nos señala, en Chile concretamente, y sin importar la organización familiar que sea, como compuesta o nuclear, se ha podido apreciar que los niños han ido repitiendo lo que aprenden durante su infancia y en su familia natal, en la formación, luego, de sus propias familias, dándonos para pensar que si un hijo crece en una familia monoparental, hay mayores posibilidades que la familia que forme sea monoparental que a nuclear, causando así la lenta desinstitucionalización de la familia que Tironi (2005) nos da a entender en su ensayo. Además, se podría afirmar con lo que Nietzsche[1] (1876) cita sobre esto último: “Las disonancias no resueltas en las relaciones de carácter y de conformación espiritual de los padres continúa resonando en la naturaleza del niño y origina su historia pasional interior”.



Para finalizar, el factor principal de la estructuración de la familia ha sido la mujer, cumpliendo un rol que, como hemos apreciado, se ha ido repitiendo durante toda la historia humana, desde las primeras sociedades que ha tenido un papel importante tanto en la familia como en la sociedad. A medida que la historia avanzaba y luego de ser desplazada en algunos tiempos de ésta, la mujer comenzó a recuperar ese rol importante y comenzó a provocar grandes cambios sociales, como por ejemplo su entrada masiva al mundo laboral ocurrida a mediados del SXX, que afectan directamente a la estructura y orden familiar, debido a que, quizás, los cambios comienzan en el núcleo familiar y luego terminan impactando en la sociedad. Entonces, ¿es el eterno retorno algo que nos explica la relación y estructuras familiares de la sociedad a lo largo de la historia? ¿Es posible que, usando esta teoría, podamos adelantarnos a lo que estará próximo a ocurrir?
*Texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.

martes, 1 de septiembre de 2009

Ideas desde El Árbol del Conocimiento

Ideas desde El Árbol del Conocimiento

Ideas desde El Árbol del Conocimiento, de Humberto Maturana y Francisco Varela

“Siempre la culpa de todo la tienen los otros” (problema de organización social y del rol del individuo en su sociedad)

“No nacemos ni amando ni odiando a nadie en particular” (¿cuál es la real responsabilidad que tiene el aprendizaje para llegar lograr a seres sociales (que interactúen, formen y organicen la sociedad)?)

“La razón por la cual no ha sido posible dar una descripción precisa de nuestros procesos de aprendizaje, está en que el dar una descripción científica, o, como tradicionalmente se piensa, “objetiva”, de un fenómeno en que el propio investigador está involucrado pretendiendo que no lo está” (¿cómo el humano puede llegar a conocerse a sí mismo siendo que también es un ser humano?)

“No es posible conocer ‘objetivamente’ los fenómenos sociales en los que el propio observador-investigador que describe el fenómeno está involucrado”

“No es posible explicarlo desde una perspectiva independiente de ese mismo universo”

“¿Cómo puede la conciencia dar cuenta de sí misma, en términos tales que esta explicación descriptiva tenga validez universal, siendo que los significados usados en el lenguaje son siempre generados en una cultura particular?” (Lo mismo anterior agregando el problema del etnocentrismo)

“la neurobiología tuvo la audacia de aceptar que el fenómeno de conocer se podría explicar como fenómeno biológico apoyándose precisamente en la participación del observador en la generación de lo conocido”

“El camino de la libertad es la creación de circunstancias que liberen en el ser social sus profundos impulsos de solidaridad hacia cualquier ser humano” (métodos para lograr la libertad)

“El conocer autoconsciente es la coronación evolutiva de los procesos cognoscitivos (perceptuales) de los seres vivos, y que la conciencia humana es por tanto consecuencia directa de la complejidad biológica de nuestro cerebro cuya función es procesar y manejar “información” concerniente al mundo que nos rodea.”

“La posibilidad de conocer ‘objetivamente’ el fenómeno del propio conocer humano, o del surgimiento de la auto descripción consiente, como procesos basados en interacciones entre el mundo-objeto y el sujeto (observador) que conoce.”

“el proceso de vivir es por tanto un conocer como ‘adaptarse’ a este mundo adquiriendo más y más ‘información’ sobre la naturaleza del mismo.”

“’observador – organismo observado – ambiente’ es la forma tradicional de llegar a conocer algo”

“Primera conclusión; Existe un ambiente cuya dinámica es operacionalmente independiente al ser vivo en estudio, dinámica a la cual el observador tiene acceso (conocimiento) independiente de la dinámica de tal ser vivo.
Segunda conclusión; la dinámica del ser vivo en estudio depende de los cambios ambientales, y este ser sobrevive si se adapta a tales cambios, esto es, si los ‘incorpora en su conocer (proceso cognoscitivos) reaccionando adecuadamente ante ellos.”

“El conocer es un adquirir información de un ambiente cuya naturaleza es operacionalmente independiente del fenómeno del conocer, en un proceso cuya finalidad es permitir al organismo adaptarse a él (al ambiente).”

“Si bien se puede postular la existencia de tal naturaleza como cognoscible en su verdad última independientemente de los propios procesos orgánicos que generan nuestra experiencia perceptuales, no es posible demostrar ni su existencia ni su constitución con independencia de la experiencia perceptual que es el acto de observación del presente”

“Los seres humanos no tienen por tanto acceso a su propio campo cognoscitivo desde ‘fuera’ de ese campo”

“El observador es un sistema viviente, y el entendimiento del conocimiento como fenómeno biológico debe dar cuenta del observador y su rol en él”

“¿Cómo es posible que yo mismo pueda dar cuenta de las regularidades y variaciones perceptuales de mi propio mundo, incluyendo el surgimiento de explicaciones sobre ellas, siendo que no tengo manera de situarme ‘fuera’ de mis propias percepciones?”
“¿Cómo puede entonces un sistema conocer su dinámica cognoscitiva, si su dinámica cognoscitiva (que es la que desea conocer) es a la vez su propio instrumento de conocer? ¿Puede el Hombre conocerse desde el Hombre?”

“La cibernética fue definida originalmente como ‘la ciencia del control y la comunicación en sistemas complejos (computadoras, seres vivos)’”

“Al estudio de los sistemas supuestamente ‘independientes’ de nuestra actividad cognoscitiva (de observación), se le llamó cibernética de primer orden… al estudio de los sistemas en los cuales nuestra propia actividad descriptiva es parte constitutiva de los mismos se le llamó cibernética de segundo orden.”

“las explicaciones científicas son proposiciones generativas (proposiciones que generan el fenómeno a explicar) en el ámbito de experiencias de los observadores, por lo que no requieren la suposición a priori de un mundo objetivo independiente del observador”

“Los fenómenos asociados a la percepción se entendían solo si se entendía el operar del sistema nervioso como una red circular cerrada de correlaciones internas, y simultáneamente entendía que la organización del ser vivo se explicaba a si misma al verla como un operar circular cerrado de producción de componentes que producían la misma red de relaciones de componentes que la generaban (teoría denominada autopsiéis)”

“La organización de los sistemas, el operar de la inteligencia humana, el surgimiento del espacio físico en los seres humanos, una nueva concepción de evolución orgánica, y muy fundamentalmente, la consideración precisa respecto al espacio conceptual que valida tales afirmaciones sin recurrir a la noción de conocimiento objetivo.”

“Puesto que seguiremos girando excéntricamente a lo que es la naturaleza última del ser humano: su ser social, que es su ser en lenguaje, esto es, en coordinación consensual (comunicación), en una palabra, en cooperación mutua.”

“lo extraordinariamente notable de esta cosmología, es el fundamento operacional en que se basa para demostrar justamente que la condición última de nuestra naturaleza es precisamente este ‘ser humano’ que se hace (nos hacemos) continuamente a sí mismos, en un operar recursivo, tanto de procesos autopoiéticos como sociales (lenguaje), con los cuales se genera continuamente la auto descripción de lo que hacemos. No es posible conocer sino lo que se hace. Nuestro ser humano es pues, una continua creación humana.”

“La aceptación del otro es entonces el fundamento para que el ser observador o auto-consiente pueda aceptarse plenamente a sí mismo”

*Citadas desde "El Árbol del Conocimiento" de H. Maturana y F. Varela.

martes, 25 de agosto de 2009

El Eterno Retorno

El Eterno Retorno


¿Cómo hemos de dar gravedad a la vida interior sin hacernos malos y fanáticos respecto de los que no piensan como nosotros? Es el punto de partida de este pensamiento milenario, idea filosófica que es una de las ideas centrales de la obra del filosofo alemán Friedrich Nietzsche.

La idea es simple; propone a sus seguidores vivir la vida como quisieran vivirla una y otra vez, de ahí la frase “Vive de modo que desees volver a vivir; ¡tú vivirás otra vez!”. Cada acción que escogemos durante cada segundo de nuestra vida pasará a la eternidad, no podemos volver al pasado para cambiarlas ni viajar al futuro para elegir lo “aparentemente correcto”, sino que tendremos un solo momento para elegir aquella acción que pasará a la infinidad: “¿Viviste la vida o la vida te vivió?”

De aquí nace la idea de algunas corrientes psicológicas, como la Gestalt, que se centran en el “vivir el aquí y ahora” para vivir la experiencia. Reforzando lo anterior, el filósofo nos entrega el siguiente pensamiento:


“¿Qué sucedería si un demonio, o lo que sea, le fuera a decir que esta vida,
como la vive ahora, como la vivió en el pasado, que deberá vivirla otra vez,
incontables veces más? No tendría nada de nuevo. Cada dolor, cada alegría,
cada detalle o cosa importante se repetirá en su vida. La misma sucesión, la
misma secuencia, una y otra vez como el reloj de arena del tiempo. Imagina
la infinidad. Considera la posibilidad de que cada acción que elija, la
elige para toda la eternidad. Entonces la vida sin vivir quedaría dentro de
usted sin vivir, para siempre. ¿Le gusta la idea? ¿Le disgusta? ¿Qué le
despierta?”

“Pero si es fatal, ¿qué poder tengo yo sobre mis actos?”. La idea y la fe son fuerzas que están gravitando sobre ti, al lado de las demás fuerzas y más que éstas. ¿Tú dices que la alimentación, el medio, el ambiente, la sociedad, te transforman y te condicionan? Pues bien, tus ideas lo hacen con más fuerza, pues ellas te determinan a escoger la clase de alimentos, el lugar, el ambiente la sociedad. Cuando llegues a encarnar la idea de las ideas, ésta se transformará. Ante todo lo que te dispongas a hacer, debes preguntarte: ¿Es esto de tal naturaleza que yo quisiera hacerlo por toda una eternidad?; ésta es la fuerza más grande.

Solo el que se sien te capaz de repetir eternamente perdurará; pero entre éstos hay un estado posible, al cual no ha llegado todavía ningún utopista. No vivas contemplativamente, esperando la bienaventuranza y gracias desconocidas, sino de modo que quisierais vivir otra vez del mismo modo eternamente. Nuestro deber se nos presenta en cada momento.

Según algunos estudiosos de la obra de Nietzsche, las tendencias principales que él nos plantea son:

1. Difundir el amor a la vida, a la vida propia en todas las formas. Todo lo que
imagine un individuo deberá valer para los demás, inaugurándose en este punto
una nueva y gran tolerancia, por mucho que contraríe nuestros gustos, si el
individuo realmente aumenta su propia vida.

2. Unirse para combatirlo todo y a todos lo que traten de hacer sospechoso el valor de la vida: contra los tenebrosos, los descontentos, los melancólicos. ¡Prohibir su propagación! Pero nuestra enemistad debe ser un medio para aumentar nuestra alegría. ¡Reír, bromear, destruir sin amargura! Esta es nuestra guerra sin cuartel… esta vida… ¡tu vida eterna!

En conclusión; simplemente, vive tu vida cada segundo, como si ese segundo fuera el último de tu tiempo…

*texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.

Until the last moment

Celebrando los ocho meses de "The Thoughts From Distant Earth", una bellísima obra musical del griego Yanni, en sus cuatro versiones. Una canción que sintetiza, además, el tema de esta semana; el eterno retorno.

Versión original. 1992


Versión en vivo desde la Acropolis, Grecia. 1993


Versión en vivo desde Mandalay Bay, Las Vegas. 2006


Versión con lírica desde Acapulco, México. 2009. Renombrada como “Mi todo eres tú” con Chloe & Ender Thomas.




* Vídeos linkeados desde youtube.com

martes, 18 de agosto de 2009

Sobre el Árbol del Conocimiento

Sobre el Árbol del Conocimiento
El Árbol del Conocimiento es un libro de Humberto Maturana y Francisco Varela, el cual nos da una mirada biólogica para enteder el comportamiento y la organización humana. El siguiente trabajo se centra en el prefacio del libro.

"¿Están las ciencias sociales, en particular la economía, las ciencias políticas y las ciencias de la educaciones, fundadas en una adecuada compresión de la naturaleza del proceso de aprendizaje humano, de lo que determina la diversidad de las conductas humanas?, y si no lo están ¿podrían llegar a estarlo?, es decir, ¿podría el ser humano desarrollar una teoría capaz de dar cuenta de los procesos que genera su propia conducta, incluida la conducta auto-descriptiva, esto es, la conducta de descripción de sí mismo o autoconciencia?"

Entonces estas preguntas le sirven al autor para iniciar un camino que pasará por temas como la evolución humana, aprendizaje, conducta humana, el estudio (o el conocer), los problemas sociales, la transformación que tiene la persona en la sociedad, la cultura, el método de observación que lleva al problema de la objetividad vs. La subjetividad, el autoconocimiento, el real aporte científico; la cibernética de segundo orden y la biología como causa de la configuración de la sociedad, principalmente.

De los anteriores temas, tomaré los que considero más relevantes dentro de todo lo tratado. Uno de los temas interesantes descritos anteriormente es el punto de vista biológico que el autor le da al comportamiento humano, pues se señala que: “La respuesta que se buscaba mediante la aplicación del enfoque cibernético, debía mostrar entonces, cuál era, al tomar como componentes las moléculas, la organización del ser vivo, cuál era, al reemplazar las moléculas por neuronas, la organización del sistema nervioso, cuál era, al reemplazar las por neuronas por personas, la organización de todo sistema sociales (o relaciones conductuales generadoras de la cultura)”

Lo que serviría para establecernos la siguiente pregunta: ¿está la sociedad organizada de la misma manera que nuestro organismo, y que a la vez, nuestro sistema nervioso, y que a la vez, nuestras células (o neuronas), y a la vez, nuestras moléculas? ¿Es, entonces, la organización social una función recurrente que nos lleva una de las unidades más básicas de la configuración de los sistemas vivos?

Otro punto interesante que se nos propone en las primeras líneas del prefacio es el tema del aprendizaje, con la que podríamos destacar: “¿Qué escuela de economía o de ciencias políticas ha centrado sus estudios en torno al proceso fundamental de la sociedad –el aprendizaje-? Porque el proceso de aprendizaje, es para los seres sociales, todo. No nacemos ni amando ni odiando a nadie en particular, ¿cómo entonces lo aprendemos?”

Lo que nos lleva al siguiente punto que trata sobre el conocimiento que el humano gana a través de lo que se denominó como lo fundamental, el aprendizaje. Entonces, el concepto del conocimiento que según el autor no sólo sirve para modificar nuestros métodos de aprendizajes ni la organización social que nacerá posteriormente al conocimiento, sino que además, éste nos plantea el singular problema de la objetividad vs. la subjetividad con una pregunta, síntesis de varias otras, ésta diría: ¿Cómo el ser humano puede llegar a conocerse objetivamente siendo él un ser humano? ¿Cómo será posible que podamos describir objetivamente los fenómenos sociales siendo que el investigador (humano) es parten de aquel fenómeno?

Posteriormente trata de dar posibles soluciones al problema planteado anteriormente, los que finalmente derivan en que el conocimiento que implican al ser humano (como los fenómenos sociales) nunca serán del todo objetivo, pues el ser humano no puede conocerse desde sí mismo, haciendo que el estudio de él y de sus construcciones (como sociedad) sean un respetuoso acuerdo entre todos quienes componen el sistema social, pues existente tantas variaciones que diferencian a un ser humano del otro (como la percepción, el aprendizaje o la cultura) que una descripción objetiva de algún fenómeno humano siempre estará sujeta a aquellas variaciones de quien observa.

*texto producido por el staff de formdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.

martes, 11 de agosto de 2009

Pseudoamores según Fromm

Pseudoamores según Fromm

Amor idolátrico
Si una persona no ha alcanzado el nivel correspondiente a una sensación de identidad, de yoidad, arraigada en el desenvolvimiento productivo de sus propios poderes, tiende a “idolizar” a la persona amada. Está enajenada de sus propios poderes y los proyecta a la persona amada, a quien adora como al sumun bonum, portadora de todo amor, toda luz y toda dicha.

Amor sentimental
Su esencia consiste en que el amor sólo se experimenta en la fantasía y no en el aquí y ahora de la relación con otra persona real. La forma más común de tal tipo de amor es la que se encuentra en la gratificación amorosa substitutiva que experimenta el consumidor de películas, novelas románticas y canciones de amor. Todos los deseos insatisfechos de amor, unión e intimidad hallan satisfacción en el consumo de tales productos. Una pareja suele vivir proyectando sus fantasías y deseos hacía el futuro.

Amor neurótico
Consiste en el uso de mecanismos proyectivos a fin de evadirse de los problemas propios y concentrarse, en cambio, en los defectos y flaquezas de la persona “amada”. Los individuos se comportan en ese sentido de manera muy similar a los grupos, naciones o religiones. Son muy sutiles para captar hasta los menores defectos de la otra persona y viven felices ignorando los propios, siempre ocupados tratando de acusar o reformar a la otra persona.

Amor neurótico progenitor
Radica en el hecho de que uno o los dos “amantes” han permanecidos ligados a la figura de un progenitor y transfiere los sentimientos, expectaciones y temores que una vez tuvieron frente al padre o la madre, a la persona amada en la vida adulta; tales personas no han superado el patrón de la relación infantil, y aspiran a repetirlo en sus exigencias afectivas en la vida adulta. En tales casos, la persona sigue siendo, desde el unto de vista afectivo, una criatura de dos, cinco o doces años, mientras que, intelectual y socialmente, está al nivel de su edad cronológica. En los cases más grave, esa inmadurez emocional conduce a perturbaciones en su afectividad social; en los más leves, el conflicto se limita a la esfera de relaciones personales íntimas. Uno o los dos “amantes” buscan superar la imagen paterna o materna a través de su pareja.

Amor por satisfacción sexual
El amor no es el resultado de la satisfacción sexual adecuada; por el contrario, la felicidad sexual –y aun el conocimiento de la llamada técnica sexual- es el resultado del amor. Si aparte de la observación diaria fueran necesarias más pruebas en apoyo de esa tesis, podrían encontrarse en el vasto material de los datos psicoanalíticas. El estudio de los problemas sexuales más frecuentes-frigidez en las mujeres y las formas más o menos serias de impotencia psíquica en los hombres-, demuestra que la causa no radica en una falta de conocimiento de la técnica adecuada, sino en las inhibiciones que impiden amar. El temor o el odio al otro sexo están en la raíz de las dificultades que impiden a una persona entregarse por completo, actuar espontáneamente, confiar en el compañero sexual, en lo inmediato y directo de la unión sexual. Si una persona sexualmente inhibida puede dejar de temer u odiar, y tornarse entonces capaz de amar, sus problemas sexuales están resueltos. Si no, ningún conocimiento sobre técnicas sexuales le servirá.

Amor como trabajo en equipo
Lo más importante es encontrar un refugio a la sensación de soledad que, de otro modo, sería intolerable. En el “amor” se encuentra, al fin, un remedio para la soledad. Se establece una alianza de dos contra el mundo, y se confunde ese egoísmo con amor e intimidad. La importancia que se otorga al espíritu de equipo, la tolerancia mutua, etc., es algo relativamente reciente. Un concepto de amor en el que la mutua satisfacción sexual suponía ser la base de las relaciones amorosas satisfactorias, y, especialmente de un matrimonio feliz.

Referencias desde “El Arte de Amar” (1959). Erich Fromm.

*texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.

martes, 4 de agosto de 2009

La metafísica de Spinoza

La metafísica de Spinoza



Baruch de Spinoza (1632-1677) fue un filósofo holandés cuya obra se oriento al racionalismo de la época, convirtiéndolo en uno de los grandes exponentes de esta corriente junto a Descartes y Leibnitz.

Su obra se centra en la constitución de “la definición cartesiana de sustancia. Sin embarco, a diferencia de Descartes, quien distingue tres sustancias: la pensante, la extensa y la divina, Spinoza restableció la absoluta ‘unidad’ del ser. La única sustancia es dios, porque sólo él no necesita de ninguna otra realidad para existir. El pensamiento y la extensión solamente son dos de los infinitos atributos de la sustancia divina. Cada uno de ellos es infinito como la sustancia misma de la cual son atributo, con la diferencia de que, mientras que cada atributo, no obstante ser infinito ‘en sí’, excluye a los demás atributos, la sustancia, en cambio, es absolutamente infinita y omnicomprensiva. Nada existe fuera de la sustancia y todo existe a causa de ella. El hecho de que la extensión sea concebida como un atributo de dios muestra claramente que el dios de Spinoza no tiene nada que ver con el dios personal del cristianismo ni con el ‘primer motor’ de Aristoteles. Él es, por el contrario, la causa inmanente del mundo; es un Dios que actúa internamente a los fenómenos y que se identifica con la naturaleza misma. Manifestaciones de esta sustancia divina son, según Spinoza, los ‘modos’ es decir, las singulares particularizaciones y determinaciones en las que se especifican los ‘atributos’. Un cuerpo, por ejemplo, es un modo de la sustancia en cuanto extensa, es decir, una concreción; analógicamente, un pensamiento es un modo de la sustancia en cuanto pensante, es decir, una particularización, una determinación. El acuerdo entre ideas y cosas, que constituía la máxima dificultad del cartesianismo, pierde así todo carácter problemático.

El pensamiento y el mundo externo se corresponden puntualmente, en un paralelismo perfecto, en cuanto que ambos son aspectos de una misma realidad, atributos de una idéntica sustancia. La identificación entre dios y la naturaleza no implica, para Spinoza, oposición entre la visión religiosa de la realidad y la científica. Las leyes universales de la naturaleza son, efectivamente, decretos de dios, pero, puesto que estos decretos brotan de la necesidad y de la perfección de la naturaleza misma de dios, son inquebrantables e inviolables. No existen, pues, los milagros porque, si se afirma que dios puede actuar contra las leyes de la naturaleza, se admite la posibilidad de que dios actúa contra su misma naturaleza. La identidad de naturaleza y dios significa, por lo tanto, un orden necesario y riguroso; todo es necesidad, todo está regido por una causa suprema. El finalismo es un prejuicio debido a la constitución del intelecto humano, el cual imagina que la divinidad produce y gobierna las cosas para le uso de los hombres, para ligar los hombres a sí y para ser honrada por ellos. La forma exterior de la ética de Spinoza no no está inspirada por el deseo de imitar, con el orden formal de la exposición, el rigor del procedimiento matemático, sino que nace de la convicción profunda de Spinoza de que el orden geométrico es la sustancia misma de las cosas, es decir, dios. La necesidad intrínseca de la naturaleza divina es una necesidad geométrica, semejante a aquella para la cual las singulares proposiciones se concatenan y funden en el conjunto. El conocimiento racional y verdadero de las cosas es aquel que las capta como modos de la única sustancia; es el conocimiento que no aísla el particular, sino que lo reconduce a la totalidad. La imaginación, en cambio, engañada por los sentidos, destaca todo modo singular de los otros, considerándolo como un ente en sí, independiente del todo. De aquí el error y el mal. El primero y más grave error es aquel que consiste en separar a dios de los otros seres, convirtiéndole en un ente semejante a nosotros, provisto de volumen personal y de pasiones humanas. Por el contrario, el conocimiento racional, es decir, aquel que sumerge todas las cosas en la unidad, considerándolas, por consiguiente, ‘sub specie aeternitatis, es la experiencia ética suprema, el amor perfecto que coincide con el amor racional de dios. Sobre las bases de estas premisas gnoseológicas y metafísicas Spinoza construyó también su geometría de las pasiones, que es al mismo tiempo el análisis de la esclavitud y la libertad humana.

La pasión para Spinoza construyó también su geometría de las pasiones, que es al mismo tiempo el análisis de la esclavitud y de la libertad humana. La pasión es para Spinoza la pasividad de la mente. La mente sufre cuando tiene ideas inadecuadas y confusas y actúa si posee ideas correctas. La idea adecuada y correcta es la que os hace conocer la derivación de los efectos de la causa de los modos de dios; la inadecuada, que es la fuente de la pasión y el mal, es aquella por la cual se reconduce todo al a naturaleza propia del hombre, es decir, al impulso o deseo egoísta que lo constituye. El bien y el mal, por consiguiente, son, respectivamente, lo que permite entender y lo que impide entender. Pero, puesto que entender significa revertir toda cosa a dios, causa inmanente, el sumo bien de la mente humana es el conocimiento de dios; conocimiento riguroso y geométrico, en el vértice del cual el intelecto se convierte en acto de amor. Comienza así a manifestarse la actitud que inspira la obra de Spinoza: una actividad de tranquila, y al mismo tiempo estoica, aceptación del curso de las cosas, considerado inevitable y necesario. El concepto de la racionalidad del derecho natural, sostenido por el jusnaturalismo, lo sustituye Spinoza por el concepto de la necesidad de tal derecho. El estado peca cuando hace o tolera cosas que pueden causar su ruina, puesto que está sometido a leyes en el mismo sentido en que se halla sujeto el hombre, quien tiene la obligación de no destruirse a sí mismo. Desde el momento en que el fin del estado es la paz y la seguridad de la vida, como afirmaba también Hobbes, se deduce, en contra de este filosofo, que la ley fundamental en la que el estado debe inspirarse ha de ser la de poner un límite y un freno a su poder sobre los ciudadanos, y permitir así a éstos libertad de pensamiento y fe religiosa.” (Monitor, pág. 5625-5626).