Mostrando entradas con la etiqueta razón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta razón. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de noviembre de 2010

¡El amor es racional!

¡El amor es racional!

De muchas maneras el sentido común habla del amor; lo más maravilloso del ser humano, el gran proyecto a alcanzar y seguir como base principal de nuestras vidas, algo que no tiene formas de explicación, entre otras tantas afirmaciones que podemos escuchar. Pero, ¿cómo siendo seres racionales de pronto abrazamos lo irracional? ¿Cómo, sabiendo que todo lo percibido lo asimilamos como pensamiento, podemos experimentar algo que está más allá de lo que es humano, demasiado humano (Parafraseando a Nietzsche)?

De pronto la respuesta podríamos encontrarla en la neuroquímica cerebral; La liberación de endorfina producto de un emoción nos hace sentir felices, relajados y mejor. Por esto, ¿es, entonces, el amor el único sentimiento que nos ayudaría a liberar esta hormona? Al parecer no, muchos otros elementos gratificantes como hobbies, gustos, artes o intereses pueden hacerlo igual que el amor.

Por lo tanto ¿es entonces el amor algo irracional? Al parecer no, el amor es racional pues es un constructo social cuyas características dependerá de la cultura en que habite y cuyo desarrollo dependerá del grado cognitivo del sujeto (la única forma que exista inteligencia emocional). Quizás parezca difícil entenderlo pero es real, pues la atracción sexual o ‘impulso endorfínico’ es lo que lleva a construir los elementos necesarios, estrategias para lograr consolidar algún tipo de relación y por ende, una vez logrado, otras estrategias y constructos que permitirán que ésta se desarrolle natural y benéficamente para los ‘enamorados’. Preguntas que se suelen escuchar respecto al tema: ¿le gustaré? ¿Le habló? ¿Cómo le hablo? ¿Cómo puedo acercarme? ¿Estará haciéndome una propuesta? ¿Qué querrá? ¿Cómo seguimos? “estas son mis reglas…” ¿qué haré para encantarle? Etc. Por lo que lo único que nos queda decir es que el amor es racional y la pasión es el estado en que en nuestro cuerpo nada en endorfina que disminuye la cognición y nos acerca a la especie…



*texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados

martes, 10 de agosto de 2010

Las cuatro verdades de la vida

Las cuatro verdades de la vida

El budismo por largo tiempo ha sido como la religión de la sabiduría, las grandes verdades y la filosofía para vivir de una manera correcta y sana. Ha sido alabada por filósofos, artistas y políticos y la gran mercancía que recorre el mundo muestra el gran peso que ha impactado en la vida tanto de occidente como oriente.

El budismo nació de la mano de Siddharta Gautama, quien proveniente de una casta hindú, filosofía que se reflejaría posteriormente en lo que se conocería como budismo, comenzó un camino solitario que le permitió alcanzar los instrumentos necesarios para luego poder enseñar a sus disipulos y comenzar así con lo que en siglos posteriores sería considerado como una religión. Una religión con pensamientos que hoy son parte importante del paradigma científico como el de causa-efecto y materia-vacío.

Cuenta la historia que cuando Siddharta alcazó la iluminación y renació, estableció las cuatro nobles verdades que son la base para comprender la realidad humana que subyacen bajo enormes fachadas ilusorias. La vida es simple, fácil de comprender y de vivir, pues teniendo en cuenta estos cuatro puntos podemos alcanzar importantes estados psicológicos de calma, traquilidad y equilibrio. Estas son:

1.- La vida es dolor. Cada estímulo que captamos con nuestro cuerpo es un dolor que debe ser contrarrestado por el mismo para evitar el sufrimiento, pero gracias a ese dolor podemos percibir la luz, el calor, los aromas o las superficies, el nacimiento es dolor, el envejecer es un dolor, las emociones son dolor. Se le llama duhkha. El dolor provoca de forma natural el sufrimiento en las personas que es más fuerte que el primero y el que más marca a la persona pues tiende a modificar su yo. Acá se puede decir que “El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”.

2.- El sufrimiento proviene del apego, que, para los budista, es el deseo y la ignoracia. Desear significa buscar o pedir más y más cosas pensando en llenar el vacío y el sufrimiento que se tiene y la ignoracia es la incapacidad por darse cuenta que podemos terminar con el vacío y sufrimiento con las cosas más simple que se tienen y que no se toman en cuenta habitualmente. No saber como terminar con el sufrimiento significa comenzar a desear.

3.- La destrucción del deseo. La única forma de terminar de sufrir es dejar de desear, destruir el desep, el odio y la ignorancia y lograr aceptar que la vida es imperfecta, inestable y que toda las cosas están relacionadas. Por lo que “no es más rico quien más tiene sino quien menos desea”.

4.- Vivir en lo que se conoce como vida media; entre el hedonismo y el ascetismo, el materialismo y el idealismo, entre las emociones y el racionalismo. Se dice que existen ocho pasos para estar en este estado: conocer las cuatro verdades, mantenerse alejado de los deseos, tener un lenguaje prudente y sincero, tener la moral universal, ganarse la vida sin molestar a los demás, reprimir malos impulsos, buscar el conocimiento sin pasiones y, por último, meditar constantemente.

Sin duda una buena forma para comenzar a cambiar tú vida...


*Texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.

martes, 4 de mayo de 2010

La paradoja del suicido

La paradoja del suicido

El suicido es sin duda una de las palabras que gana un gran número de reacciones negativa debido a su significado “Eres idota” o “es lo más estúpido que puedes hacer”, son algunas de las más comunes que se puden escuchar.

El suicidio tiene dos significados; el primero de ellos es el natural significado que solemos evocar al mento de escuchar, el cual nos dice que es el acto en el cual el individuo decide terminar con su vida voluntariamente; por el contrario, el segundo de ellos, es el significado psicológico que le damos al deseo del suicidio: la necesidad por cambiar la situación actual.

Para el primero, las reseñas históricas son múltiples y han tocado a grandes personajes de ella, como Hitler o Sócrates, en que lo hicieron para rechazar la situación que iban a vivir luego de tales decisiones, un suicidio evitativo, por llamarle de alguna manera. También, por lo general en las culturas el orientales, este es el acto que debe realizar la persona cuando su honor ha sido derribado. Finalmente, para nombrar otra de las tantas significaciones que se les ha dado a esta primera manera, muchas religiones judeo-cristianas le han dado “un castigo eterno”, “un atantado contra Dios”, el cual debería ser castigado con una pena eterna.

Sin duda, los anteriores han sido los prácticos y los que han perdurado más en el timepo, pues el segundo de ellos nace a mediados del siglo pasado, cuando la psicología yacía en sus esplendor, se logró entender que cuando la persona le nacían estas “ganas”, era una llamado de nuestro sabio hemisferio derecho, para cambiar la situación actual que nos apesa, que nos lleva a la depresión.
La última es la que nos lleva a la paradoja anunciada, pues cuando la persona está en esta situación les solemos decir “no lo hagas, no seas egoístas, ¿no piensas en los demás?” lo cual crea esta paradoja en el individuo en cuestión ya que suelen pensar “¿Pero quién piensa en mí? ¿de mis problemas? ¿de lo que estoy viviendo?”. ¿Qué hacer? Es ahí el paradójico problema; elegir entre el primer o segundo tipo de suicidio.


*Texto producido por el staff de fromdistanearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.

martes, 27 de abril de 2010

El Legado de Boole

El Legado de Boole

Durante los últimos años, la población mundial ha tendido a exacerbar el legado de algunos personajes de la historia, convirtiéndolos en un cliché social; muchos han sido sobreestimados como ha sucedido con DaVince, Einstein o Nostradamus, mientras que otros, quizás con trabajos de mayor utilidad en la práctica, han pasado por debajo de la fama ordinaria.

Por lo general, la historia está nutrida de diversos personajes interesantes que han aportado a nuestra ciencia y paradigmas que han pasado sin gloria como los anteriores, pero que su legado ha sido más útil en la práctica. Entre ellos y, para comenzar con esta nueva sección del blog denominada “de las ideas a la práctica”, hemos escogido al británico George Boole (1815-1864) un matemático y filosofo que realizó diversos trabajos en sus áreas, pero su más grande trabajo se convirtió en la piedra angular de las ciencias de la computación.

Contando con la lógica, sus propiedades y leyes, Boole quiso darles una utilidad practica a ellas con el fin de encontrar un lugar en la realidad; una laboriosidad que lleva a valorar las ideas. El álgebra de Boole fue como se denominó a su trabajo en el que la lógica dejó sólo de ser tablas de verdades y se convirtió en un sistema lógico, en donde muchas propiedades algebraicas fueron agregadas a la lógica proporcional logrando una nueva forma de hacer “lógica” o “lógica en la práctica”. Finalmente, y quizás sin saberlo, su trabajo se convertiría en la base de una nueva ciencia, la que se convertiría en la base de la de las telecomunicaciones del mundo moderno.

Entra las tantas propiedades que se generaron en este nuevo compendio (ver aquí), hay una que destaca por su simplicidad y versatilidad en la hora de hacer lógica, con la que podemos afirmar que un resultado lo podemos obtener de varias maneras.

Tal, es denominada como la ley de la dualidad, que nos indica que un resultado puede ser obtenido de varias formas y cómo las operaciones de suma y multiplicación nos llevan a los dos extremos en que el algebra, y quizás la vida, se mueve: el todo y la nada.






*Texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.

martes, 2 de febrero de 2010

El mayor invento de la humanidad

El mayor invento de la humanidad

La creación es sin duda una de las maravillosa habilidades con las que contamos los seres humanos, aunque, para algunos psicólogos, es la única habilidad con la que contamos, pues es sinónimo de la inteligencia. Sea lo que sea, desde tiempos de antaños, hoy en día nos hemos podido maravillar con cada uno de aquellos inventos que se han creado.

Haciendo una brece reseña, comenzando con la rueda que facilitó y, a la vez marcó, el inicio de los medios de transportes más significativos. Posteriormente la escritura que, siendo el más grande, esta vez lo hemos dejado a un lado, pues su trascendencia no tiene iguales, simplemente, como dice Heidegger, donde hay lenguaje hay mundos.

Luego de ese parentesis, continuamos con las distintas áreas de la ciencia que se comenzaron a desarrollar a inicios del milenio anterior, con estas el avance tegnologíco comenzó a crecer exponencialmente. Con la llegada de la revolución industrial un sinfín de inventos mejoraron la producción, el transporte y la comunicación, marcando el inicio de una era que los adelantos científicos y tegnologico crecieron vertiginosamente culminando con asombrosos logros como la llegada del hombre a la luna, la comunicación instantádnea, prolongar y salvar la vida, la disminución de las distancias, etc., etc., un sinfín de adelantos que han logrado hacer de nuestras vidas más cómodas. Pese a esto, hay un invento, que al comienzo su creador no pudo darle la importancia y utilidad que tendría los años venideros, que se convirtieron en la base del mundo actual.

Sus primeras apariciones datan del tercer siglo desde la india, en donde se buscaban distintos sistemas númericos. Durante siglos posteriores, cuando los sistemas númericos y las matemáticas eran materia importante, Gottfried Leibniz hizo grandes avances sobre este sistema, pero no fue hasta George Boole quien culminó con la cración de este sistema, aunque su utilidad no se aplicaría hasta el año 1937 donde se comenzó a forjar los primeros artilugios que años más tardes terminarían en los circuitos eléctricos y los sistemas informáticos complejos. Sistemas de comunicación satelital, todo aparato electrónico, la informática, la comunicación inálambrica, en fin, todo por donde la electricidad y la infromación tienen lugar. Aunque, últimamente su gran versatilidad y utilidad se ha expandido más allá de lo anteriormente descrito, llegando a, por ejemplo, un curioso sistema de representación y detección de los gestos faciales, inspirados en una antigua tradición China ( para verla haz click aquí ). 0, 1, 10, 11, 100, 101, 110, 111, 1000, ..., equivalente a los números 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8... etc. Sólo dos números que han demostrado que pueden representar cada elemento que compone este 'binario' universo.

Este sistema númerico transformado luego como código, es, también, el claro ejemplo de la capacidad reduccionista-analista-abstracta con la que contamos, en que con dos elementos podemos representar y, a la vez, construir todo lo existente en nuestro mundo, como anteriormente lo señalabamos. Entonces, ¿será éste el invento que, al igual que la escritura, marcará un antes y un después en la vida de los seres humanos? ¿Será, entonces, el inicio de la gran era de las comuniación? ¿Podrá haber otro sistema que pueda, algún día, reemplazarlo?

Y cmo dato entretenido, la transformación de un número decimal a binario se lleva a cabo de la siguiente forma (ejemplo tomado desde wikipedia):



Ejemplo
Transformar el número decimal 131 en binario. El método es muy simple:
131 dividido entre 2 da 65 y el resto es igual a 1
65 dividido entre 2 da 32 y el resto es igual a 1
32 dividido entre 2 da 16 y el resto es igual a 0
16 dividido entre 2 da 8 y el resto es igual a 0
8 dividido entre 2 da 4 y el resto es igual a 0
4 dividido entre 2 da 2 y el resto es igual a 0
2 dividido entre 2 da 1 y el resto es igual a 0
1 dividido entre 2 da 0 y el resto es igual a 1
-> Ordenamos los restos, del último al primero: 10000011

Para ver las demás operaciones, puedes visitar este enlace, operaciones.




*Texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados

martes, 12 de enero de 2010

La idea suicida…

La idea suicida…

Proveniente del latín sui caedere, 'matar a uno mismo', el suicidio es justamente el acto que comete el individuo para quitarse la vida. Como todo lo todo en nuestro, esta posee un valor el que puede ser ‘bueno’ o ‘malo’ de acuerdo a la cultura o religión que se mire. Para las tradiciones cristianas es considerado un pecado que será fuertemente castigado por dios, mientras que en algunas culturas japonesas es una forma para que el individuo mantenga su honor frente a alguna situación humillante.

Lo anterior no son más que meras interpretaciones que podemos darles a la biología de nuestro cuerpo. Al igual que el deseo sexual o el deseo por beber, son impulsos naturales con los que nuestro cuerpo busca comunicarse con nosotros, o con nuestro consiente, para que así busque los medios para encontrar la homeostasis necesaria que termine con aquel desequilibrio que produjo tal deseo, pues un deseo es la señal de un desequilibrio.

Luego de esto, las preguntas interesantes serían: ¿por qué deseamos suicidarnos? ¿Cuál es la el desequilibrio que buscamos terminar? ¿Cuál es a homeostasis que necesitamos?

Según el DSM-IV y diversos estudios hechos en la población norteamericana, la homeostasis que se busca conseguir es la que nos permita enfrentar la nueva situación a la que la persona se enfrenta, en que psicológicamente la persona busca matar aquella parte de sí misma que la atormenta y le impide entrar a aquel nuevo mundo, vivir aquella transición que tanto hace sufrir al individuo por tener que sacrificar parte de lo que ha sido. Por ejemplo, por nombrar algunos, suele ocurrir en deportistas profesionales que han sido amputados y ya no podrá practicar más su carrera profesional o en aquellas madres que han perdido a su hijo. Por otro lado, algunos psiquiatras señalan que en algunas personas cuando no sacian aquel deseo, desarrollan en su química cerebral un desequilibrio que hace, de alguna forma, permanente la idea la cual deberá ser suprimida y estabilizada con diversos fármacos, de los que destaca exitosamente el litio.

El construir un nuevo yo es una tarea que es tan difícil para las personas ya formadas que muchas veces terminan concretando físicamente aquel deseo.

*texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.

martes, 1 de diciembre de 2009

El querer no existe...

El querer no existe.



A ratos escuchamos decir a las personas “te quiero”, “te adoro”, “te amo” y muchas de esas veces no podríamos quedar pensando en ¿cuál es la diferencia entre ellos? Pues bien, para responder esta interrogante recurrimos a la fisiología nuestra y a los, quizás, grandes sabios de la historia.


Para el primero, pensamos en las distintas emociones producida por la liberación de ciertas sustancias químicas, como podrían serlo algunas hormonas, que producen efectos a nivel del sistema nervioso, que en raudas palabras, la activación del sistema nervioso parasimpático, junto con el sistema endocrino, provocan una serie de reacciones a nivel sistémico que pueden ser expresiones faciales, cambios de temperatura, cambio del pensamiento, entre otros. Una emoción puede durar desde unos pocos segundos hasta muchos años. Estas emociones, según los investigadores, son el miedo, la ansiedad, la tristeza, la rabia, el amor y el estrés, conocidas como las emociones primarias, las que, según lo anterior, provocan cambio en el organismo que pueden inducir a enfermedades o sanaciones.


Con la fugaz revisión de las emociones, sólo encontramos una que se relaciona al concepto que buscamos, aparentemente, diferenciar y esta es el amor. Sentir amor, entonces, es un estado personal que sólo lo podemos sentir nosotros y es desencadenado por efectos tanto internos como externos como lo puede ser la persona que nos gusta, el arte que solemos realizar, nuestras mascotas, entre otros. Generalmente y por ignorancia popular el amor se ha contaminado y distorsionado por efectos de las historias ‘románticas’, las canciones ‘de amor’ o las ideas económicas que basan nuestro paradigma en el dar para recibir algo a cambio. Simplemente como dice Fromm y Buda "el amor es una actividad, no un afecto pasivo; es un "estar continuado", no un súbito arranque (eso es pasión). En el sentido general, puede describirse el carácter activo del amor afirmando que amar es fundamentalmente dar, no recibir. Dar sin esperar algo a cambio, pues eso se conoce como trueque o compra/venta, ideas básicas de la economía y el amor no es eso, pues es algo de los seres humano, no algo que crearon los seres humanos, es la emoción final… Nunca se habla de una relación o historias románticas o matrimonios o otros rollos, el amor es libre, es un estado personal, no necesita de amarras.” Es una emoción que la mayoría de las personas suele confundir y, por ende, lo lleva a fantasear una y otra vez esperando encontrar el “amor” de su vida, haciendo referencia a una persona, pero el “Amor” de su vida es el estado que debe alcanzar con trabajo personal, conociéndose así mismo pues, como dice el dicho, “si no me amo yo, ¿quién más me amará?”.
La diferencia radica, quizás, en lo que el psicólogo estadounidense Robert Sternberg hace del amor con su famoso triangulo en lo que podemos diferenciar cuando proyectamos nuestro estado personal a una persona y así diferenciar en el amar a un amigo, a un familiar o a la pareja. Para ver el triangulo revisar este link http://www.fromdistantearth.blogspot.com/2009/05/el-triangulo-del-amor.html

A amar…

*texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.

martes, 10 de noviembre de 2009

Entre la mente y el corazón

Entre la mente y el corazón.
Enigma - Between mind & heart


A ratos podemos pensar que la razón es más importante que el corazón (sentimientos) o, por el contrario, que los sentimientos son más importantes. Esta dicotomía conceptual ha comenzado desde los anales más antiguos de la historia donde las primeras civilizaciones daban sus pasos iniciales en el mundo de la razón para explicar el mundo en el que vivía. De allí, que ésta comenzó a tomar un papel protagonista en la vida de las personas, alcanzando su auge en el siglo XVIII y XIX en donde corrientes como el racionalismo y fenómenos sociales como la revolución industrial daban garantía del poder racional.


La disyuntiva comenzó un siglo más tarde donde las corrientes humanistas y experienciales de la psicología comenzarían a darle una importancia a los sentimientos “haz lo que sientes” por así decirlo, lo que causó importantes avances como la aceptación de la inteligencia emocional y causó múltiples fenómenos sociales como el de los hippies, pináculo de ésta máxima.


Actualmente es normal encontrar a personas que viven en cada uno de los extremos, lo que le causa más de algún problema que se pueden generalizar en una rígida estabilidad y una blanda inestabilidad. La primera lleva a la persona a vivir en una burbuja en que la paz es grande cuando aquella burbujita no se rompe, mientras que para la segunda, su camino la lleva a pasar por experiencias que a luego la llevan a arrepentirse una y otra vez.


La solución para muchos es encontrar el equilibrio, pero ¿cómo lo encontramos? Múltiples caminos tenemos para llegar a la cima de la montaña, pero uno de ellos es que sigamos racionalmente lo que nuestro corazón dice, o sea, utilicemos nuestra razón para construir el camino por donde nuestro corazón quiere pasar, así nos evitamos lo que no nos gusta y conseguimos de mejor manera aquello, pues como dice Nietzsche, los pensamientos son más oscuros, más simples y más vacíos que nuestros sentimientos. O quizás, la metáfora de Jeffrey Zeig (1985) nos sirva para entender esta disyuntiva de vida:

Si las personas batallan contra el viento para llegar a donde quieren llegar,
acaban frustradas y enfadadas.
Si las personas son como las hojas y permiten
que el viento les lleve a donde sopla, acabaran allí donde no quieren y se
sentirán deprimidas.
Si las personas son como avestruces y esconden su cabeza
en la arena para evitar el viento, acaban confusas y embarradas.
Las personas
logran el control negociando con las corrientes del viento y aprovechándolas.


*texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Un mirada al triángulo ármonico de Leibnitz

Un mirada al triángulo ármonico de Leibnitz
I. RESEÑA BIOGRÁFICA DE GOTTRIED LEIBNIZ


Gottfried Wilhelm von Leibniz, nació el 1 de julio de 1646 en Leipzig y murió el 14 de noviembre de 1716 Hannover. Fue uno de los grandes pensadores del siglo XVII y XVIII, pues realizó profundas e importantes contribuciones en las áreas de metafísica, epistemología, lógica, filosofía de la religión, así como a la matemática, física, geología, jurisprudencia e historia. Por ello que se le reconoce como el "último genio universal". Además, durante su vida compartió con grandes personajes de las distintas áreas del conocimiento, como Christiaan Huygens, Isaac Newton, Baruch Spinoza, entre otros.
En el campo de la filosofía, Leibniz hizo una gran contribución a la metafísica, cuyas ideas estaban entre lo escolástico y aristotélico. Entre sus aportes destacan las mónadas (son al ámbito metafísico lo que los átomos al ámbito físico/fenomenal), la teodicea (intenta justificar las evidentes imperfecciones del mundo) y los principios de Leibniz (Identidad/contradicción, identidad de los indiscernibles, principio de razón suficiente, armonía perfecta, continuidad, optimismo y plenitud). En este campo, Leibniz ha sido objeto de controversia, incluso mientras vivía, pues recibió muchas críticas de los filósofos coetáneos, como Spinoza o Diderot.
En el campo de la matemática no fue diferente al anterior, como el gran problema que tuvo con Newton por la autoría del recién nacido cálculo, del que se afirma que la idea fue desarrollada primero por Newton, pero publicada primero por Leibniz. Además del cálculo, realizó trabajo sobre el sistema binario y series infinita, esto último lo llevó a desarrollar distintos métodos para explicarlo, de los que destaca su famoso triángulo armónico, conocido por su similitud con el triángulo de Pascal, pese a que nunca se conocieron en vida. Leibniz sólo leyó el legado dejado por Pascal.
Contexto Histórico
Leibniz vivió entre los siglo SXVII y SXVIII, donde el mundo comenzaba a vivir grandes cambios que se provocaban por la ciencias naturales, pues se comenzaba a tener explicación para todo, lo que impulsó a muchas personas a contribuir con ideas e inventos. Es en esta época reinaban los movimientos del Racionalismo y del Empirismo, por lo que las ciencias exactas eran algo fundamental.


II. DOS FORMAS DE CONSTRUIR EL TRIÁNGULO ARMÓNICO DE LEIBNIZ


1 ½ 1/3 1/4
½ 1/6 1/12
1/3 1/12
1/4


Forma A: Transformando el triángulo de Pascal (TP).
Tenemos TP:
1 1 1 1 I.- Dividimos todos números unos (salvo el primero)
1 2 3 por el número de la fila menos 1, en otras
1 3 palabras, (1 / (n – 1))
1
Obtenemos,
1 ½ 1/3 1/4 II.- Los términos centrales los escribimos como su
½ 2 3 inverso multiplicativo.
1/3 3
1/4
Obtenemos,
1 ½ 1/3 1/4 III.- Multiplicamos los términos centrales por el
½ 1/2 1/3 primero o el último de la fila. Ver flechas.
1/3 1/3
¼
Y Obtenemos el triángulo de armónico de Leibniz
1 ½ 1/3 1/4
½ 1/6 1/12
1/3 1/12
1/4

Forma B: “Cada término (número racional) se obtiene de sumar los dos números del lado que le suceden”
Comenzamos con el número uno, cuyos predecesores son ½, pues 0,5 + 0,5 = 1.
1 ½
½
Ahora, el número 0,5, lo podemos expresar como 0,5 = 0,333 + 0,166, pues hacer de 0,5= 0,25 + 0,25, rompe con la idea de series que tiene el triángulo, pues 0,25 es expresado como 1/4, lo que significaría perder el valor de la secuencia 1/3 (0,333), por lo tanto:
1 ½ 1/3
½ 1/6
1/3
Nuevamente, el 1/3 será precedido por ¼ y X, donde X = 1/3 – ¼ = 1/12, con lo que obtenemos:
1 ½ 1/3 1/4
½ 1/6 1/12
1/3 1/12
1/4
Y así se repetirá el procedimiento hasta llegar a la fila que se desee.


III. PROPIEDADES DEL TRIÁNGULO ARMÓNICO DE LEIBNIZ

Propiedad 1
“El triángulo armónico de Leibniz es, al igual que el triángulo de Pascal, un arreglo triangular infinito de números racionales, cuyo eje de simetría (1, 1/6, 1/30, 1/60,…) desciende desde el vértice y es perpendicular a cualquiera de sus bases.”
Propiedad 2
“También el triángulo armónico admite (n + 1) elementos en la fila n”
Propiedad 3
“Cada término se obtiene de sumar los números de los lados que le suceden (ver forma B de construcción del triángulo armónico de Leibniz).”
Propiedad 4
“Los términos a, b y c adyacentes del triángulo, tal que a está de la fila superior y b y c elementos de la inferior, entonces a = b + c, b = a – c y c = a – b”.
Ejemplo:
1 ½ 1/3
½ 1/6
1/3
Si a = ½, b = 1/3 y c = 1/6, entonces ½ = 1/3 + 1/6, 1/3 = ½ - 1/6, 1/6 = ½ - 1/3.

Propiedad 5
“La suma de todos los denominadores de los elementos de cada fila del triángulo corresponden a (n * 2(n-1))”.
Ejemplo fila 3: 1/3 + 1/6 + 1/3 = 3 + 6 + 3 = (3 * 22) = 12.
Propiedad 6
“Cualquier elemento lo podemos obtener como E(n, k) = , donde es un coeficiente binomial, donde ‘n’ es el número de la fila y ‘k’ el número de la columna.”
Ejemplo: Tomando E(3,2) = 1/6, aplicamos la formula:
E(3,2) = 1 / ( 2 ( 3 2) ) = 1 / ( 2 * ( 3*2*1 / 2*1 ) ) = 1 / ( 2 * (3) ) = 1/6
Propiedad 7
“Salvo la serie de la primera fila, divergente, el resto (fila n) tiene por suma 1/(n-1).”
Ejemplo: La diagonal 2, que forma la serie 1/2, 1/6, 1/12, 1/20,... tiene a 1.

Propiedad 8
“Las diagonales del triángulo se rigen por la propiedad telescópica de la sumatoria, formando, de esta manera, series telescópicas.”
Ejemplo, la diagonal 2: 1/2, 1/6, 1/12, 1/20, ... = 1/(1·2) + 1/(2·3) + 1/(3·4) + 1/(4·5) + ... = (1/1 - 1/2) + (1/2 - 1/3) + (1/3 - 1/4) + (1/4 - 1/5) + ...



IV. RELACIÓN DEL TRIÁNGULO ARMÓNICO CON EL CÁLCULO INFINITESIMAL

La relación existente entre el triángulo armónico y el cálculo infinitesimal es muy estrecha, debido a que los documentos históricos señalan que la creación de esta área de la matemática se debió a que Leibniz, su “creador no-oficial”, utilizó su trabajo para visualizar lo que sería el cálculo y, posteriormente, su teorema fundamental.

En el siguiente fragmento se puede apreciar con mayor claridad la relación descrita anteriormente:

“Leibniz estudió este fenómeno profundamente (el teorema fundamental del cálculo) en su hermoso triángulo armónico, haciendo que la fabricación de triángulo va formando secuencias de diferencia y sumas de secuencias que son operaciones mutuamente inversas. Él usó una analogía para pensar el problema de las aéreas como una suma de diferencias infinitesimales, llevándolo a la conexión entre área y tangente.

La tercera idea crucial contribuida a la creación del cálculo por parte de Leibniz, fue su concepción de un “triángulo característico” con lados infinitesimales en cada punto a lo largo de la curva. Las dos piernas de la derecha del triángulo representan elementos infinitesimales de cambio (sucesivas diferencias) en el eje horizontal y vertical entre el punto escogido y un punto infinitesimalmente cercano a lo largo de la curva, y su radio es la cuesta de la línea tangente a la curva en el punto.”


V. APLICACIONES DEL TRIÁNGULO ARMÓNICO

Hoy en día las aplicaciones del triángulo son muy pocas, de las que destaca el uso de la propiedad telescópica para los cálculos de sumatorias y multiplicadoras algebraicas. Las grandes aplicaciones que tuvo el triángulo fueron en la época anterior, pues fue con este artilugio que Leibniz pudo visualizar muchos elementos del cálculo, en especial su teorema fundamental, pudiendo, así, crear una de las ramas fundamentales de la matemática.
Debido a su gran similitud con el triángulo de Pascal, como se apreció en el segundo tema de este trabajo, el triángulo armónico pasó a segundo plano en cuanto a aplicaciones. La mayor aplicación que tiene el triángulo de Pascal es en el área de la programación computacional, pues su algoritmo de construcción es la base para crear los famosos árboles binarios, que son la plataforma de muchos programas informáticos. El algoritmo del triángulo armónico es más complejo, debido a la dependencia de los elementos sucesores, y sus números fraccionarios hacen que las posibilidades de aplicarlo a alguna área “extra-matemática” sean muy bajas.






*Texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.

martes, 11 de agosto de 2009

Pseudoamores según Fromm

Pseudoamores según Fromm

Amor idolátrico
Si una persona no ha alcanzado el nivel correspondiente a una sensación de identidad, de yoidad, arraigada en el desenvolvimiento productivo de sus propios poderes, tiende a “idolizar” a la persona amada. Está enajenada de sus propios poderes y los proyecta a la persona amada, a quien adora como al sumun bonum, portadora de todo amor, toda luz y toda dicha.

Amor sentimental
Su esencia consiste en que el amor sólo se experimenta en la fantasía y no en el aquí y ahora de la relación con otra persona real. La forma más común de tal tipo de amor es la que se encuentra en la gratificación amorosa substitutiva que experimenta el consumidor de películas, novelas románticas y canciones de amor. Todos los deseos insatisfechos de amor, unión e intimidad hallan satisfacción en el consumo de tales productos. Una pareja suele vivir proyectando sus fantasías y deseos hacía el futuro.

Amor neurótico
Consiste en el uso de mecanismos proyectivos a fin de evadirse de los problemas propios y concentrarse, en cambio, en los defectos y flaquezas de la persona “amada”. Los individuos se comportan en ese sentido de manera muy similar a los grupos, naciones o religiones. Son muy sutiles para captar hasta los menores defectos de la otra persona y viven felices ignorando los propios, siempre ocupados tratando de acusar o reformar a la otra persona.

Amor neurótico progenitor
Radica en el hecho de que uno o los dos “amantes” han permanecidos ligados a la figura de un progenitor y transfiere los sentimientos, expectaciones y temores que una vez tuvieron frente al padre o la madre, a la persona amada en la vida adulta; tales personas no han superado el patrón de la relación infantil, y aspiran a repetirlo en sus exigencias afectivas en la vida adulta. En tales casos, la persona sigue siendo, desde el unto de vista afectivo, una criatura de dos, cinco o doces años, mientras que, intelectual y socialmente, está al nivel de su edad cronológica. En los cases más grave, esa inmadurez emocional conduce a perturbaciones en su afectividad social; en los más leves, el conflicto se limita a la esfera de relaciones personales íntimas. Uno o los dos “amantes” buscan superar la imagen paterna o materna a través de su pareja.

Amor por satisfacción sexual
El amor no es el resultado de la satisfacción sexual adecuada; por el contrario, la felicidad sexual –y aun el conocimiento de la llamada técnica sexual- es el resultado del amor. Si aparte de la observación diaria fueran necesarias más pruebas en apoyo de esa tesis, podrían encontrarse en el vasto material de los datos psicoanalíticas. El estudio de los problemas sexuales más frecuentes-frigidez en las mujeres y las formas más o menos serias de impotencia psíquica en los hombres-, demuestra que la causa no radica en una falta de conocimiento de la técnica adecuada, sino en las inhibiciones que impiden amar. El temor o el odio al otro sexo están en la raíz de las dificultades que impiden a una persona entregarse por completo, actuar espontáneamente, confiar en el compañero sexual, en lo inmediato y directo de la unión sexual. Si una persona sexualmente inhibida puede dejar de temer u odiar, y tornarse entonces capaz de amar, sus problemas sexuales están resueltos. Si no, ningún conocimiento sobre técnicas sexuales le servirá.

Amor como trabajo en equipo
Lo más importante es encontrar un refugio a la sensación de soledad que, de otro modo, sería intolerable. En el “amor” se encuentra, al fin, un remedio para la soledad. Se establece una alianza de dos contra el mundo, y se confunde ese egoísmo con amor e intimidad. La importancia que se otorga al espíritu de equipo, la tolerancia mutua, etc., es algo relativamente reciente. Un concepto de amor en el que la mutua satisfacción sexual suponía ser la base de las relaciones amorosas satisfactorias, y, especialmente de un matrimonio feliz.

Referencias desde “El Arte de Amar” (1959). Erich Fromm.

*texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.

martes, 9 de junio de 2009

El error 'amoroso' de Freud según Fromm.

El error 'amoroso' de Freud según Fromm


Leía, lo que para muchos es, la obra magna de Erich Fromm (1900-1980) y encontré un fragmento que me pareció interesante compartirlo con ustedes.

“Hablé antes del error que cometió Freud al ver en el amor exclusivamente la expresión –o una sublimación- del instinto sexual, en lugar de reconocer que el deseo sexual es una manifestación de la necesidad de amor y unión. Pero el error de Freud es más hondo todavía. De acuerdo con su materialismo fisiológico, ve en el instinto sexual el resultado de una tensión químicamente producida en el cuerpo, que es dolorosa y busca alivio. La finalidad del deseo sexual es la eliminación de esa tensión; la satisfacción sexual consiste en tal eliminación. Este punto de vista es válido en la medida en que el deseo sexual opera en la misma forma que el hambre o la sed cuando el organismo se encuentra desnutrido. En tal sentido, el deseo sexual es una comezón, y la satisfacción sexual, el alivio de esa comezón. En realidad, en lo que al concepto de sexualidad se refiere, la masturbación sería la satisfacción sexual ideal. Lo que Freud paradójicamente no tiene en cuenta es el aspecto psicobiológico de la sexualidad, la polaridad masculino-femenina, y el deseo de resolver la polaridad por medio de la unión ese curioso error probablemente viose facilitado por el extremo patriarcalismo de Freud, que lo llevó a suponer que la sexualidad per se es masculina, y le hizo ignorar la sexualidad femenina especifica. Expreso tal idea en Una teoría sexual, diciendo que la libido posee regularmente “una naturaleza masculina”, se trate de la libido de un hombre o de una mujer. La misma idea se expresa, en una forma racionalizada, en la teoría de que el niño experimenta a la mujer como un hombre castrado, y de que ella misma busca diversas compensaciones a la pérdida del genital masculino. Pero la mujer no es un hombre castrado, y su sexualidad es específicamente femenina y no de “naturaleza masculina”.


La necesidad de aliviar la tensión sólo motiva parcialmente la atracción entre los sexos; la motivación fundamental es la necesidad de unión con el otro polo sexual. De hecho, la atracción erótica no se expresa únicamente en la atracción sexual. Hay masculinidad y feminidad en el carácter tanto como en la función sexual. Puede definirse el carácter masculino diciendo que posee las cualidades de penetración, conducción, actividad, disciplina y aventura; el carácter femenino, las cualidades de receptividad productiva, protección, realismo, resistencia, maternalidad. (Siempre debe tenerse presente que en cada individuo se funden ambas características, pero con predominio de las correspondientes a su sexo.) Si los rasgos masculinos del carácter de un hombre están debilitados porque emocionalmente sigue siendo una criatura, es muy frecuente que trate de compensar esa falta acentuando exclusivamente su papel masculino en el sexo. El resultado es el Don Juan, que necesita demostrar sus proezas masculinas en el terreno sexual, porque está inseguro de su masculinidad en su sentido caracterológico. Cuando la parálisis de la masculinidad es más intensa, el sadismo (el uso de la fuerza) se convierte en el principal –y perverso- sustituto de la masculinidad. Si la sexualidad femenina está debilitada o pervertida, se transforma en masoquismo o posesividad.


Se ha criticado a Freud por su sobrevaloración de lo sexual…”.



Cita de Erich Fromm, El arte de amar, pág. 43-44.

*Texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.

martes, 12 de mayo de 2009

El Triángulo del Amor.

El triángulo del amor.


Según el psicólogo estadounidense Robert Sternberg, el amor consta de tres componentes (o ángulos si nos apegamos al concepto) elementales:

1. La intimidad: Sentimientos que buscan establecer el vínculo con la otra
persona, mediante los elementos no sexuales.
2. La pasión: Estado en que el
deseo de unión con la otra persona está por sobre las otras cosas, se priorizan
los deseos.
3. El compromiso: Amar y mantener ese amor.

Combinando estos tres conceptos, nacen siete formas del amor, las que son:

I. Cariño: Consta sólo de la intimidad, caracteriza a las amistades, pues no hay
pasión física ni compromisos. Se basa en la intimidad.
II. Encaprichamiento: El famoso “amor a primera vista” que por lo general termina desapareciendo. Se basa en la pasión.
III. Amor vacío: Sólo existe el compromiso, se carece de cariño y encaprichamiento.
IV. Amor romántico: Unión emocional y física de la pareja. No hay compromiso.
V. Amor sociable: Donde el compromiso y el cariño son fuerte, el deseo sexual no existe. Característico de profundas amistades o entornos familiares.
VI. Amor Fatuo: Con un gran compromiso y pasión, pero no hay intimidad.
VII. Amor consumado: Lógicamente, donde se presentan los tres elementos básicos de esta teoría; intimidad, pasión y compromiso.

Una interesante propuesta para comprender mejor uno de los sentimientos más fuertes del ser humano...


*Texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todo los derechos reservados.