Mostrando entradas con la etiqueta Rogers. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rogers. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de diciembre de 2012

De lo insano a lo sano


De lo insano a lo sano.
(breve idea)

              De la enfermedad a la sanidad ha sido el cambio de paradigma que ha tenido la psicología en los últimos tiempo y que se ha esmerado por trabajar en pro de fortalecer las personas, desarrollar sus capacidades y (por qué no?) ayudarlas a ser felices, en vez de enfocarse por evitar la enfermedad y los desperfectos de las mismas. Hoy en día en psicología ha comenzado a volcar su mirada desde la persona enferma una sana, centrándose en los potenciales que debería tener.
Históricamente la psicología estaba enfocada en lo insano, lo anormal y lo patológico del ser, excluyendo la visión de lo sano, lo normal y lo saludable de éste, alejándose de las visiones filosóficas del ser que se tenían desde hace años, desarticulando así la visión del ser. Muchas veces se basa en lo anormal, para definir lo normal, pero ésta está determinada por los paradigmas de la época, haciendo que lo normal vaya transmutando a medida que cambia el tiempo, por lo que lo patológico también (Foucault, 1991).

         Actualmente se ha hecho muy común que en la psicología se trabaje en lo contrario; buscar desarrollar los potenciales del ser para lograr un bienestar psicológico tanto del mismo como de su entorno y así la sociedad. Diversas corrientes psicológicas tienen amplia gama de teorías al respecto, pero hay una que destaca por sobre las otras: El humanismo.

       El humanismo es la corriente que más se ha destacado al respecto, pues rescata los elementos esenciales de la filosofía tratando de unir lo que alguna vez fuera la psicología en la antigua Grecia y además, dos de sus más grandes exponentes han hablado de cómo el ser llega a constituirse como tal. Para Rogers la persona debe alcanzar una congruencia entre el yo ideal y el yo real, para así lograr ser auténtico, lo que significa que el ser está abierto a la experiencia, vive de forma existencial, posee una confianza en su organismo, vive con una libertad experiencial y es un ser creativo (Rogers, 1997). En cambio, para Maslow el ser busca autorrealizase a medida que va satisfaciendo sus necesidades, las que están organizadas jerárquicamente; las primeras corresponden a las fisiológicas, luego a las de seguridad, luego a las de aceptación social, luego a las de autoestima para así llegar a la autorrealización (A. Maslow, 1998). 

            Mucho señalan que de esta corriente se desprendió otra corriente que trata de ir más allá de lo antes explorado por las escuelas tradicionales de psicología, esta es, la psicología transpersonal afirma que el ser está constituido por la propia espiritualidad de este, que trasciende a lo material y posee una consciencia que le permite explorar su propia realidad a través de la expansión espiritual, llevándolo a descubrir elementos que están más allá de lo que conocemos por ser humano. (C. Maslow, Dass, Tart, wilber, Goleman, Grof y otros, 1991).  

            Y más recientemente ha nacido la psicología positiva que se enfoca exclusivamente en el bienestar psicológico y la felicidad de las personas para que construyan una vida sana que les permita ir más allá del simplemente “estar bien”.

              Cabe pensar que durante toda la historia se ha pensado sobre los valores y la enfermedad y que lo “no-enfermo” parecía sólo una ilusión, un deseo, pero que durante estos últimos años esto ha cambiado y quizás estaremos entrando al tiempo en que aquel concepto se vaya desvaneciendo y domine el concepto de la sanidad, felicidades y desarrollo del potencial humano, pues, de esto último, hasta la fecha, se desconoce lo que es “Ser humano”

*Texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.

martes, 28 de julio de 2009

La persona sana según Carl Rogers.

La persona sana según Carl Rogers.

Carl Rogers (1902-1987) fue un psicólogo estadounidense que junto a Abraham Maslow (1908-1970) se convirtieron en los clásicos exponentes de la psicología humanista. Esta, en pocas palabras, se centra en las distintas experiencias y potenciales de la persona para, por ejemplo, desarrollar una terapia. No clasifica a las personas en base a las distintas teorías, sino que la persona se clasifica a sí misma. Es por ello, que Rogers definió a la persona sana en vez de hacerlo para cada trastorno o enfermedad. Ésta cuenta de cinco puntos elementales los cuáles son que son:

• Apertura a la experiencia: Es lo contrario a la defensa (1). Es la percepción real de las experiencias, incluyendo a los sentimientos, para así alcanzar la tendencia actualizante (2).
• Vivencia existencial: Estar consciente del presente, sin reprimir los sueños pero tampoco vivir en ellos. Además, no reprimirse por el pasado, ya que este se ha ido, sino que aprender de él, para así condicionar de mejor manera el futuro.
• Confianza organísmica: Dejarse llevar por el valor organísmico (3) de una manera responsable, para así no caer en los excesos que nos dañen.
• Libertad experiencial: El individuo asume sus responsabilidades y naturaleza y reconoce su libertad.
• Creatividad: Desarrollar sus potenciales para así ayudar a que el resto pueda desarrollar los suyos. Esta ayuda puede ser a través de las distintas áreas humanas, como lo son las artes o las ciencias.
Según Rogers (1961), el individuo sano debería alcanzar su funcionamiento completo a través de las cinco últimas cualidades descritas anteriormente. Pero, para esto debe ordenar el “yo real” (4) y el “yo ideal” (5), de tal manera que no entren en conflicto, para no provocar una incongruencia (6), y sean capaces de enfrentar correctamente las situaciones de amenaza, para no agotar las defensas y, por ende, no caer en una psicosis (7)(8).

Referencias:
(1) Defensa: Se compone por la ansiedad, negación y distorsión perceptiva, que le permite al individuo enfrentar una situación amenazante
(2) Tendencia actualizante: Deseo de desarrollar los potenciales personales al mayor límite posible.
(3) Valor organísmico: Hacer algo sintiendo que es lo correcto para uno mismo.
(4) Yo real: Es lo que de verdad vivimos, lo que realmente podemos realizar, aceptando netamente nuestra valoración organísmica, nuestra autoconciencia positiva y la recompensa positiva.
(5) Yo ideal: Es la imagen utópica de sí misma, las ideas que nos impone la sociedad y que ocasiona que nos alejemos de nuestra tendencia actualizante y valor organísmico, dándole un mayor énfasis a la recompensa positiva condicionada
(6) Incongruencia: Es el área de diferencia entre el yo ideal y el real. Si esta área es mayor, mayor será la incongruencia.
(7) Psicosis: Cuando al individuo se le acaban las defensas y comienza a presentar un comportamiento extraño y a utilizar palabras sin sentidos

(8) "Cómo convertirse en persona", Carl Rogers, 1961.

*Texto producido por el staff de fromdistantearth.blogspot.com, todos los derechos reservados.